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Aceites esenciales, propiedades y uso

Botes con aceites esenciales

Los aceites esenciales son sustancias muy valiosas, extraídas de las llamadas plantas aromáticas y conocidas desde la antigüedad.

Pueden ser utilizados tanto para inhalación como para ingesta oral, pero también son usados pora absorción epidérmica gracias a los masajes y el pediluvio. Averigüemos cuáles son los principales aceites esenciales y los consejos para utilizarlos.

Captar la esencia fragante de las plantas y conservar su olor es una actividad que el hombre ha perseguido desde tiempos remotos. La extracción de esencias aromáticas es un arte antiguo que ha cautivado al hombre desde tiempos inmemoriales.

Nuestros primeros antepasados habían comprendido los poderosos efectos de los aromas y los utilizaban en ceremonias religiosas, en la preparación de perfumes y ungüentos y como primeros remedios terapéuticos, a través de fumigaciones de maderas aromáticas y resinas, para inducir calma y relajación o euforia.

¿Qué son los aceites esenciales?

Los aceites esenciales son productos naturales, obtenidos por extracción a partir de materias vegetales ricas en “esencias” de hierbas y plantas medicinales, conocidas como “aromáticas”. Una vez extraídos se presentan como sustancias oleosas, líquidas, volátiles y fragantes como la planta de donde proceden.

Aunque se denominan “aceites”, su estructura y consistencia molecular es muy diferente de los aceites vegetales normales, a los que estamos acostumbrados. Los aceites esenciales son sustancias de composición muy compleja que representan la parte más regia de la planta, presentes en forma de gotitas diminutas en los pétalos de las flores, en la piel del fruto, en la resina, en la corteza de los árboles y en las raíces de hierbas y plantas aromáticas.

Son elementos volátiles, solubles en alcohol y aceite, pero no en agua. La cantidad contenida en una planta depende de la especie, clima y tipo de suelo.

Sus funciones en las plantas

Muestra de plantas esenciales

  • Los aceites esenciales realizan muchas funciones por medio de tensiones químico-hormonales. Atraen a los insectos polinizadores responsables del transporte del polen de una flor a otra, a través del olor que simula el de las hormonas sexuales secretadas por los insectos.
  • Conservan la especie por el antagonismo entre las diferentes plantas: a través de la lluvia, los aceites esenciales se asientan y penetran en el suelo, impidiendo que diferentes plantas broten, preservando así su especie.
  • Dan a las plantas un sabor desagradable para evitar que los herbívoros las coman.
  • Defenderse contra los parásitos, a través de la acción hormonal que la esencia ejerce sobre el organismo del insecto.
  • Proteger contra las infecciones de bacterias fúngicas y mohos, favoreciendo también la cicatrización de los tejidos dañados de las plantas.

Las propiedades y aplicaciones de los aceites esenciales

 

Cuando olfateamos la fragancia de una planta, las moléculas aromáticas llegan a nuestra mucosa olfativa, situada en la parte superior de la cavidad nasal, cubierta de “pestañas”.

Estas células olfativas transforman el olor, el estímulo químico, en un impulso eléctrico. Este impulso llega así al cerebro, donde se une a una impresión olfativa previa, recordando emociones más o menos hermosas.

La inhalación es por lo tanto la aplicación más directa e inmediata, ya que las estimulaciones olfativas son las únicas que pasan directamente a la corteza cerebral, sin ser filtradas por el centro receptor del tálamo, para su análisis preliminar (lo que conocemos como aromaterapia).

Esto explica por qué un olor o perfume puede evocar instantáneamente recuerdos extremadamente vívidos de experiencias, incluso hace mucho tiempo.

En este caso, de hecho, más que un simple recuerdo, se trata casi de revivir la experiencia pasada, que reaparece abrumadoramente. La memoria desencadenada por un olor es, por lo tanto, mucho más intensa que la evocada por una imagen o sonido.

Por esta razón, en la aromaterapia sutil, los aceites esenciales se utilizan para reequilibrar la esfera psíquica y emocional.

Las aplicaciones en esta área pueden ser difusión ambiental, baños aromáticos, sufumigi, saunas.

Una vez inhalados, llegan a los pulmones, penetran en los capilares colocados bajo su superficie y, a través de ellos, se diseminan a los vasos sanguíneos más grandes, que los distribuyen a todo el cuerpo.

Además, las moléculas de aceites esenciales tienen una gran afinidad con los tejidos del cuerpo humano, por lo que pueden penetrar fácilmente en la piel, pasando a través de los folículos pilosos, circulando, a través de la sangre o a través de la linfa y el líquido intersticial.

Las aplicaciones en este caso son de uso tópico, mediante masajes con aceites esenciales, o diluciones en aceites vegetales, cremas, ungüentos y lociones o más simplemente en baños, duchas, pediluvi etc., favoreciendo así su absorción epidérmica.

Finalmente, algunas esencias también se pueden tomar internamente diluyendo 2 gotas en la miel. A pesar de que cada aceite esencial tiene su propia actividad específica (balsámica, rubefacticia, digestiva, cicatrizante y relajante, purificante), todos los aceites esenciales, aunque en mayor o menor grado, tienen propiedades antisépticas y antibióticas y son capaces de mantener nuestras defensas inmunológicas.

Siempre pidiendo la opinión de un experto de antemano, por lo tanto, también es posible tomarlos oralmente.

Los aceites esenciales también son útiles en la práctica de la cromoterapia.

Los aceites esenciales se distinguen generalmente en términos de aroma según sus características en tres notas distintas:

Nota superior: es dada por los perfumes que se perciben primero y se disuelven rápidamente. Son muy volátiles y tienen una vibración muy alta y sutil, que actúa de abajo hacia arriba. Pueden ser esencias frescas o frutales como las de los cítricos, con un efecto calmante sobre el sistema nervioso, o esencias pungentes y mentoladas como las de los aceites balsámicos, con efectos beneficiosos sobre el aparato respiratorio y circulatorio.

Nota corazón: las esencias suaves y florales tienen una volatilidad media y amplia que conduce al corazón, con un efecto reequilibrante y revitalizante, activo especialmente en momentos de fuerte agitación o tristeza. Son las notas dulces, ligeramente ácidas que se obtienen de las flores y hojas.

Nota de fondo: son los aceites que emanan del olor cálido y pesado, de la baja volatilidad, obtenidos a partir de madera, resinas y especias y tienen un efecto tonificante, rubefactor y corroborativo. La vibración es baja, pesada y profunda, conduciendo al suelo: psíquicamente ayudan a dar estabilidad y fuerza.

Os dejamos un vídeo que os explican todos los beneficios de los aceites esenciales:

Tipos de aceite

¿Cómo se extraen?

La técnica de extracción varía según la parte utilizada (fármacos) de la planta de la que se obtienen y el procedimiento adecuado es esencial para garantizar la máxima calidad.

Prensado: consiste en un proceso de extracción mecánica que se realiza en frío y no incluye ningún tratamiento químico. Se utiliza para obtener la esencia presente en la cáscara del fruto, principalmente cítricos.

Destilación por vapor: es uno de los métodos más utilizados para extraer aceites esenciales de las partes más resistentes de las plantas, que toleran más calor, como la madera, la corteza, las resinas y las hojas. Se realiza por medio del destilador, que consiste en un instrumento que contiene varios recipientes estancos, un generador de vapor y un serpentín de enfriamiento. De este modo, las sustancias volátiles pueden separarse aprovechando la evaporación.

El enfleurage: es el método utilizado para extraer aceites esenciales de los pétalos y partes muy tiernas de las plantas, que de otro modo se dañarían fácilmente en presencia de calor. Las flores se colocan sobre losas cubiertas de grasa purificada, aprovechando la capacidad de la grasa para absorber los olores. Las flores desprenden su olor a la grasa y son reemplazadas por otras flores hasta que la grasa se satura de perfume. A continuación disolver la grasa con alcohol y separar el aceite esencial.

Extracción por disolvente: este tipo de extracción se utiliza para valiosas plantas aromáticas, como la rosa y el jazmín, con esencias que no resisten el calor. Consiste en dejar pasar un disolvente, que extrae la esencia y luego la elimina.

Orígenes e historia

Hay pruebas de su uso en la India, China, Oriente Medio y Europa. Sin embargo, al principio la fragancia de las plantas no se producía en su forma pura, es decir, en forma de aceite esencial, sino que siempre era transportada por un disolvente, un aceite vegetal o una sustancia grasa como pomadas y bálsamos, por lo que no existe un uso antiguo de los aceites esenciales, si para la antigüedad nos referimos a la antigüedad clásica.

Los perfumes o aceites fragantes mencionados en los documentos de origen mesopotámico y egipcio, y luego greco-romano, deben entenderse como oleolitas (extracción de las esencias por maceración en aceite) o como resinas crudas (por ejemplo, incienso, mirra, sándalo, etc.). Los usos médico-religiosos o racionales de las plantas aromáticas en la antigüedad se refieren al uso de la planta en su totalidad y no al aceite esencial.

Sin embargo, los egipcios fueron muy hábiles en el uso de plantas aromáticas y adoptaron sus fragancias en cosméticos, así como en medicamentos, pero sobre todo conociendo su potente acción antiséptica y antibacteriana, las utilizaron en el laborioso procedimiento de momificación, para preservar los cuerpos de los faraones y bloquear el proceso de putrefacción.

Los griegos heredaron con entusiasmo el uso de las esencias de los egipcios para aromatizar su comida y bebida, así como sus cuerpos y ropa.

Los primeros en extraer las partes más volátiles y delgadas fueron los árabes con la invención del alambique inmóvil, que permitió, de hecho, extraer la esencia aromática de la planta, en su forma más pura, por destilación.

Hoy en día la aromaterapia es la rama de la fitoterapia que cura las enfermedades y preserva la salud y el bienestar, aprovechando las virtudes de los aceites esenciales extraídos de las plantas.

Esto se considera a todos los efectos y propósitos una disciplina holística, ya que su acción no sólo es algo limitado y altamente específico para un órgano o aparato, sino que tienen una acción más general sobre el organismo en todas sus afecciones.

El químico francés Renè Maurice Gattefossé, a quien se atribuyó la invención del término “aromaterapia ” en 1928, contribuyó al renacimiento del interés por la utilización de los aceites esenciales con fines terapéuticos.

Si tienes algún problema derivado de el uso de aceites esenciales puedes consultar en cuadrosmedicos.es.

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